Navegando por el Amazonas
A las 11 ibamos rumbo al barco..direccion Colombia. Con la emocion, y nuestro habitual despiste subimos a bordo sin dinero..y tampoco sabiamos si paraba en algun lugar durante los siete dias proximos.jiji..asi mola mas!
Nada mas llegar, nos dimos cuenta de que eramos los unicos gringos a bordo. Plantamos nuestra hamaca y listo!
El barco tenia la planta baja, donde se almacenaban mercancias y dormia parte de la tripulacion; la segunda que albergaba 180 hamacas con 180 pasajeros..entre ellos, nosotros, el comedor de unos 30 m2, rollo "cole", y 6 baños con ducha; y la tercera que era amplia con mesas y un bar..alli pasabamos la mayor parte del tiempo.
El horario de comidas era; 7 desayuno, pan con mantequilla y cafe; 11:30 almuerzo, pasta y arroz con un trozo de pollo o pescado, acompañado de jugo tang-tang, jijiji, y por ultimo a las 5 de la tarde, la cena, que era muy parecido a la comida.
Durante los tres primeros dias no paramos. Nuestra alegria fue que caimos que yo tenia 50 euros..con lo que al segundo dia encontramos una señora comerciante a bordo que nos lo cambio por reales. Con eso ya podiamos tomar algun refresco o alguna cervecita con snacks.
A partir del cuarto dia el barco paraba a menudo, algun dia mientras dormiamos..tipo 4 de la mañana, los muleros que descargaban quiza estaban 4 horas descargando basicamente arroz, agua, cerveza, y frijoles..lo malo hacian mucho escandalo y te despertaban..lo bueno..ver amanecer!!!
En otras ocasiones parabamos en aldeas a orillas del rio Negro..los pasajeros podiamos bajar un par de horas para visitar las comunidades.. Tonantins, Fonte Boa, Sao Paolo de Olivensa, Codajas...
Nadie bajaba, nosotros apurabamos el tiempo hasta escuchar el pummm del barco anunciando su partida. Los pueblitos preciosos, verdes, rodeados de selva, con chozas de madera pintada de colores, rostros amazonicos, niños encantadores, bellas mujeres..pequeños comercios..
Merece la pena quedarte en alguna comunidad pero nosotros nos informamos y el precio del trayecto se encarecia mas.
Nuestro tiempo en el barco lo ocupabamos jugando a cartas, haciendo artesania, leyendo, conversando con los demas pasajeros y tripulacion, o simplemente alucinando comtemplando el entorno que nos rodeaba..
Selva, agua, delfines, pajaros mil de mil colores, pescadores, mercancia que sube y baja del barco en cada estacion..el entretenimiento estaba servido.
Son siete dias que pasas en un barco, navegando por el corazon del amazonas, con alguna que otra tormenta amazonica, mosquitos, y mucha mucha calor durmiendo en una hamaca o en el suelo ( mas comodo para mi ) y compartiendo todo con los pasajeros..una experiencia unica llena de inolvidables puestas de sol.

















Comentarios
Publicar un comentario